A finales de septiembre el jefe de producto de Uber afirmó que el futuro de los taxis era poder volar de un punto a otro de la ciudad para evitar atascos. Igual suena demasiado futurista pero la propia Uber ha iniciado el proyecto elevate prometiendo que en 2021 será realidad ver taxis voladores.

Este ambicioso proyecto busca que los taxis sean pequeños aviones capaces de despegar y aterrizar verticalmente. Con esto se buscaría acortar drásticamente los tiempos de trayecto en grandes ciudades para conectar con barrios a las afueras que actualmente pueden rondar las 2 horas, reduciéndose a 15 minutos.

La aviación bajo demanda tiene el potencial de mejorar radicalmente la movilidad urbana, devolviendo a la gente el tiempo perdido en sus desplazamientos diarios

Para el desarrollo de este proyecto Uber ya tiene contactos con empresas privadas que pueden desarrollar el diseño de sus taxis voladores, aunque lo más parecido a lo que Uber pretende ya lo tiene desarrollado el departamento de investigación de proyectos de defensa avanzada (DARPA, por sus siglas en inglés) y se llama VTOL X-Plane, capaz de cargar con 2.000 Kg y elevarse o tomar tierra verticalmente gracias a sus alas, fijas y rotatorias.

Todo esto suena muy bien, pero Uber sabe que tiene que ser capaz de amortizar todo este proyecto además de saber buscar la infraestructura necesaria para permitir despegar o aterrizar a sus taxis. Uber es consciente de que empezaría muy poco a poco ya que “un pequeño número de ciudades que ya tienen varios helipuertos en ubicaciones adecuadas y podría tener la capacidad suficiente para ofrecer un servicio de taxis voladores limitado” y luego habría que ir expandiéndose por azoteas de edificios que lo permitan.