Llegan fechas en la cuales el comprar por Internet se dispara, pero mucha gente no es consciente de los posibles fraudes que pueden haber y solo actua por ese impulso que da comprar.

Yo creo que ser cosciente de dónde te metes es muy importante, ya que el desconocimiento puede acarrear disgustos o inseguridades.

  • Lo primero que tenemos que saber sobre una compra es dónde lo compramos. Para ello podemos mirar las secciónes ‘contacto’ o ‘sobre nosotros’, bastante habituales en tiendas online. Si no hay ya puedes desconfiar.
  • A la hora de meter tus datos, fijarse si existe encriptación. Si la url empieza por HTTPS (o se ve verde) está encriptada la web y eso es vital.
  • Algunas webs incorporan el sistema de pago en la propia web, otras nos redireccionan al sistema de pago del banco que tienen contratado. En ambos casos debe estar encriptado con HTTPS, si no, no metas ningún dato.
  • Algunos usuarios usan (yo no) la navegación privada (o modo incógnito) para comprar. Así consiguen que el navegador no guarde datos, lo cual es interesante si no compras desde tu casa.
  • Hay muchs webs que ofrecen guardar los datos de tu tarjeta para ahorrarte el trámite en la siguiente compra. Yo nunca los guardo.